DIGNIDAD
miércoles, 17 de octubre de 2012
RUDRAKSHA
jueves, 30 de agosto de 2012
MIS CORRIDAS DE AGOSTO
domingo, 13 de mayo de 2012
INDIGNADO Y CABREADO
Leo en Público
"Mato se queja de que salen a la calle los que despilfarran" y vuelvo
a cabrearme y decido que, aunque había pensado callármelo, diré que está bien
que el personal del movimiento 15M demuestre su pacifismo, a pesar de "los
otros". Y había pensado también callar que me da que no es ilegítimo
defenderse de unos fantoches que se permiten pegar a quien les da la gana,
siempre que físicamente sea inferior, claro. Es decir, me molesta que unos
macarras cobren por dar palos (y, sobre todo, que los den, por supuesto), pues,
en resumen, es el modo de funcionar de buena parte de la policía, de la de
aquí. De la de España en general.
Y, ya puestos,
también había pensado callar pero no quiero dejar de decir que el miércoles
pasado, el día 9, oí a la ministra de Sanidad hablar en un programa de radio.
Vaya, vaya, la tía, con las pinticas de modosilla que tiene, menudo modo duro
de hablar y de manipular. O sea, de mentir. Porque, vamos a ver, una de las
cosas que dijo es que la Sanidad es gratuita para el usuario… Vamos a suponer
que decides contratar los servicios sanitarios de una compañía privada. Le
pagas lo estipulado y, cuando precisas ir a la consulta, bien de un médico de
familia, bien de un especialista, no se te ocurre pensar que te vayan a cobrar
los que te atiendan pues ese servicio lo pagas con tu cuota, como bien vendrá
reflejado en el contrato que firmaras en su día. Pues eso, señora ministra, no
nos venga con la monserga de que la Sanidad Pública es gratuita, que no es así,
que la tenemos pagada, que la pagamos. Aparte, aún hay otra cosa, las personas
que quieren contratar los servicios de una compañía privada lo hacen de manera
voluntaria. En el caso de la Seguridad Social, es obligatorio afiliarse.
Y otra cosa que trató
con esa demagogia tan suya fue el asunto del aborto. Vino a decir que una chica
de 16 años no puede decidir por sí misma. Y lo dijo de una manera taimada: de
la forma en que está ahora planteado, es decir, que no tiene por qué contar
para abortar con la aprobación de su padre, dice que la moza está desasistida.
La pobre moza, vino a decir. Por tanto, negarle la posibilidad de decidir por
sí misma está justificado. ¡Qué manera de manipular, de darle la vuelta a la cosa! Bien. Una muchacha
de 16 años que queda preñada decide abortar pero, si su padre no quiere, se
fastidia y tiene que cargar con un error toda su vida, habiendo podido
rectificar a tiempo. U otro caso, el de una muchacha de 17 que quiere tener un
niño, pero su padre le desautoriza y decide que aborte… en resumidas cuentas,
no tienen poder decisorio sobre algo tan importante, porque lo dicen estos
señores que poseen la verdad (dicho en román paladino: que detentan la verdad).
¡Qué capacidad! Cada dos por tres haciendo manifestaciones, ellos y la
carpetovetónica Iglesia, manifestando o mostrando lo contrario que predican:
soberbia, riqueza, intolerancia, beligerancia, chulería o bravuconería… en fin,
vayan a cualquiera de las biblias y comparen.
Y, por cierto,
hablando de biblias, hace mucho tiempo, el párroco de aquí, de Tauste, en una
discusión en la que se habían enzarzado, él y otros, con los danzantes en la
web, recuerdo que usó una cita de Isaías para dar peso a su argumento y, sin
embargo, una vez leí la cita a la que aludía, se lo tiraba al suelo: y, por
supuesto, me ocupé de demostrarlo. Es que en demagogia tienen casi siempre la
nota máxima estos personajillos.
viernes, 11 de mayo de 2012
ALGO DE OPTIMISMO
sábado, 5 de mayo de 2012
DE MENTIRAS Y ACOJONES
sábado, 14 de abril de 2012
NO MÁS CONSEJOS: ACCIONES
martes, 17 de enero de 2012
OTRO CONSEJO: EL PRIMERO DE 2012
lunes, 26 de diciembre de 2011
¡CÓMO YE ISTE CHAIME!
martes, 20 de diciembre de 2011
MI PRIMER CONSEJO AL PRESI COMO TAL
jueves, 15 de diciembre de 2011
NADA, LA ESTUPIDEZ, QUE ABURRE HASTA EL FONDO
martes, 13 de diciembre de 2011
¡Y PASA LA VIDA!
martes, 29 de noviembre de 2011
YA PASÓ LA FECHA, PERO HABRÁ MÁS, SEGURAMENTE

sábado, 5 de noviembre de 2011
LA FECHA, QUE ESTÁ AHÍ LA FECHA

jueves, 6 de octubre de 2011
LAS VACACIONES (¡POR FIN!)
Aún ando por el Mediterráneo –hoy me he bañado en la playa la Savinosa, que me ha encantado por cierto-, entre Tarragona y Barcelona estos últimos días. Pero, antes de entrar a contar conversaciones y viajes y escurrimientos, me referiré a un algo que leí de Pérez-Reverte y que me extrañó no poco. No me sorprendió su tono, que me pareció desmesurado e histérico, vehemente y grosero, incluso desacertado por ampuloso y soez. No, ya he observado en alguna ocasión esa traza en sus escritos, traza que me hace pensar que, quizá, tenga, guarde o acopie tanta amargura que no le quepa y se le desborde. La sorpresa me viene dada por el aspecto de ser académico de la lengua quien comete deslices de bulto en lo que le concierne como tal. Escribió una frase que dice: “… sicarios a sueldo o por la cara”. Me llamó la atención, pues entendía yo que sicario significa asesino asalariado, cosa que comprobé merced al diccionario de la Real Academia de la Lengua. Por tanto, aun pareciéndome excesivo el término y aunque se pueda justificar como metáfora y licencia de escritor, es, sin duda, una redundancia decir “asesinos asalariados a sueldo”. Y un error, por tanto, que unos asesinos asalariados lo hagan gratis, por cuanto asesinos asalariados son las dos partes inherentes de “sicarios”, sin que pueda soslayarse ninguna de las dos, so pena de referirnos a otra cosa. Aún hay más abajo, en el mismo escrito, otra equivocación, según yo lo entiendo: dice algo acerca de lo que vale un café, refiriéndose a su precio. Y creo que Cervantes dijo algo así como que es cosa de necios confundir valor con precio. Es decir, si es al precio de una cosa a lo que nos referimos, habremos de decir que cuesta, no que vale. No sigo más. Parece que “Patente de corso”, como título de su columna, viene que ni pintado a sus modos, aunque ignoro quién le ha conferido semejante autoridad.
Y ahora voy a lo que me apetece, que es lo que me interesa y que es a hablar acerca de mis recientes viajes, que han sido disfrutes en sí y todas y cada una de las etapas. Habré de hacerlo de manera rauda o somera o resumida: ha sido mucho.
El finde que empezó el 9 de septiembre nos fuimos, desde Tauste, a pasarlo por donde nace el Ebro. Descubrí cosas y sitios que tengo al lado y que desconocía. Y a los que volveré. A La Lora, por ejemplo, le tengo cierto apego desde que, en el Sancho Abarca, estudiaba la Geografía de primero y aprendía aquello que empezaba: “Burgos tiene al norte la comarca de la Lora, tierra de páramos y de pastos, su centro es Sedano. Tiene yacimientos hulleros…” La cuadrillica -11 adultos y cuatro menores, geniales todos- ayudó, y mucho, a que el fin de semana fuera inolvidable, denso, simpático, agradable y pleno. En fin, insisto, volveremos.
El siguiente iniciamos el itinerario vacacional. Lo hicimos con calma, parándonos a ver Medinaceli, que merece la pena, dicho sea de paso, y pernoctando en Madrid: el sábado, día 17, teníamos la cita para visitar la exposición de Antonio López en el Thyssen. No hubo desperdicio. Obtuve tantas experiencias y sensaciones y enseñanzas, que di por intensamente aprovechadas las vacaciones, sólo con eso.
Y el domingo, a Málaga. A Capuchinos. Estuvimos allí, aprovechando el tiempo, disfrutando de primos y tíos y amigos –nos faltó gente por ver, aunque vimos mucha-; visitamos la finca de La Concepción, que Pepa no conocía; y el C.A.C., como siempre, donde nos sorprendió un tal Guillermo Pérez Villalta, uno de cuyos trabajos, “Artista creando una obra”, vimos días después en “La piel que habito”; nos encontramos con Pepi Pedraza, algo inesperado y muy agradable, y con el Bob –Manué-; pateamos mucha Málaga y, en fin, me “enmalagueñé” y me “mediterraneé” todo lo que pude. Fue entrañable todo, e intenso y tranquilo y agradable, incluidas, claro está, las coquinas y demás delicias que degustamos.
El 24, treinta y tantos años después, nos encaminamos a donde estaba esperándonos mi amigo Luis, Luis Manuel Garrido Gámez, a San José, en Almería. Fue muy emotivo, muy emocionante. Y mejor, para mí al menos, de lo que hubiera esperado, y eso que hube soñado, durante muchos días antes del reencuentro, buenos augurios. Reencontrármelo, hablar… saber cosas que ahí estaban y nunca habíamos conocido, porque no nos las habíamos dicho, fue sublime. Luis, como vas a leerlo, antes de que te hable –y felicite- por teléfono, que sepas que volver a verte ha sido una de las mejores cosas que me han pasado en mucho tiempo.
Después de esa experiencia de sólo un día –que se repetirá e incrementará en breve-, nos volvimos a Málaga, esta vez a la Axarquía: teníamos que vernos con el Cervantes –mi amigo Miguel, el de la caravana- y Marijose y Mario. Por fin, dormimos en la caravana.
Mateo esta vez no es protagonista interlocutor de mis conversaciones cavilacionísticas. Esta vez, Mateo, te vas a enterar de mis cavilaciones habladas con alguien, que no eres tú, leyéndolas aquí. Mira por dónde. Con Miguel las conversaciones no tienen desperdicio. Una de ellas, de las buenas, fue cuando le dije, con Benamargosa al fondo y sendas cervecicas en primer plano, que habíamos estado en Madrid y que había pensado yo que, a pesar de que dicen algunos que tienen mucha suerte sus habitantes, no es cierto. La mayoría no tiene la cantidad de tiempo ni de dinero que se precisa para aprovechar las ofertas culturales de toda índole o jaez que tanto abundan allí. No perciben, por vivir allí, salarios superiores a los que perciben sus colegas en otros lugares, como sucede, por ejemplo, en Navarra, en según qué puestos de trabajo. Y, en cambio, han de soportar que se manifiesten todos los españoles para cualquier cosa, sean perroflautas, papaflautas, sinflautas… ovejas y perros, incluso. Han de soportar, sin contraprestaciones. En estos últimos tiempos, las manifestaciones más sonoras son las de los docentes de la enseñanza pública. También hablamos de eso.
Aún le dije que me gustan mucho a mí ciertos mercados, por orden alfabético: Atarazanas, de Málaga; Born, de Barcelona –que, por cierto, les está quedando “demasié”-, Central, de Zaragoza, y San Miguel, de Madrid… y me está reventando que usen esa palabra para denominar cosas que molestan a casi todo el mundo. Hay cuatro que están aprovechándose de esta tesitura económica, porque crisis hay, por lo visto, hasta en China, que dicen que es la economía que mejor furula. Y los “señores mercados”, que no son los que he mencionado ahí arriba, se dedican a poner, o a imponer, normas que restringen las posibilidades de bienestar social de manera insoportable. Se están enriqueciendo unos pocos a costa del resto. Es una indecencia que mueran de hambre tantos, habiendo comida para todos, porque está todo esto gestionado “a la tía cipote”, como decía mi buen amigo José Antonio Frías Ruiz. Gestionado para acopiar lujos quienes gestionan… los mercados.
No es que cambiáramos de conversación, seguíamos yendo y viniendo y lo que digo aquí sólo es muestra, que fue más larga y profunda la cosa.
Cuando hablábamos de la Salud y de la Enseñanza, yo dije que el Estado habría de desconcertarse, es decir, que sólo existieran, de cada, una privada y una pública, sin conciertos o medias tintas. Y, siguiendo con el planteamiento, concluimos ambos que no es preciso andarse con explicaciones farragosas para convencer al personal de las excelencias de un concepto –público-: puesto que el fin de la salud y de la educación privadas es la obtención de beneficio material o suntuario, como empresas que son, y el de la salud pública es la salud y el de la educación pública es la educación, lógico es concluir que son mejores, siempre, y por definición, las públicas. Y si, por cierto, se las cargan como pretenden los neocon, los que han provocado la crisis, el señor mercado equis acabaría por encontrarse con un tráiler de su propiedad cargado de oro en un lugar, tipo desierto de Gobi, y no tendría a quién pagar para que le curara, le educara o le alimentara.
Y, en fin, aún nos quedan vacaciones. A Sádaba nos iremos a rematarlas.


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