DIGNIDAD

lunes, 27 de julio de 2009

LOS BEATLES DE MÁLAGA


El sábado próximo, el día 1 de agosto, empieza la VI edición de “En verano al recreo”.

Se inicia la cosa con unas gentes de Málaga que conozco, aunque hace algún tiempo que no los veo tocar, que se dedican a calcar a los Beatles, a los de la primera época; y lo hacen bien, pero bien, bien. Se llaman The Silver Beats.

Mi amigo Txema, al que muchos le dicen José María García Ballesteros –mia tú qué cosas- me contó, luengo tiempo ha, que habían formado un grupo que se dedicaba a eso, a rendirles homenaje como mejor creían, sabían y podían: cantando sus temas. Ya conocía yo también a Jesús, su hermano, y sabía de su fiebre por los de Liverpool. A mí me gustan mucho también. Me gustan como las judías con chorizo o los chanquetes, es decir, sé que me gustan esas cosas desde que las conozco, desde que sé que existen y las he probado, desde siempre, vamos. Me acerqué al Route 66, un garito de Fuengirola en el que actuaban con asiduidad, y allí flipé: era como si hicieran un playback de ésos, parecían talmente los Beatles. Ha llovido no poco desde entonces; ahora, tras tanto rodar y trabajar -ya casi podría decirse que lo suyo es virtuosismo-, en el recreo de la escuela de Tauste (la que podría llamarse Escuela 23 de abril), todos los que queráis acudir podréis disfrutar de un remedo, increíblemente fiel. Como cerréis los ojos, os parecerá estar escuchando a los John, Paul, George y Ringo. En serio.

Ayer hablaba con Txema –que es el de la foto de arriba: estamos dos, ¿no? uno soy yo, pues él es el otro, mira que es fácil- mientras conducía hacia Antequera, donde iba a asistir a un concierto de Blues, y me hizo ver que tienen mucha ilusión por tocar en Tauste, tan lejos de su zona habitual. Ya queda muy poco para ese momento, el de su debut en tierras aragonesas. Me dijo también que ahora, allí en Málaga, ha salido un grupo que les hace la competencia. No conozco a ese nuevo grupo, pero estoy seguro de que aún les falta mucho para ser tan competentes como los Silver, pues éstos llevan mucho tiempo rizando el rizo.

Según cuentan los del Sgt. Beatles Fan Club, que es el mayor de los clubes de fans de los Beatles de España, los malagueños son los mejores de nuestro país. Mira por dónde: vais a poder verlos todos los que estéis por aquí cerca.

Si queréis ir conociéndolos, aquí os pongo su web:
http://www.thesilverbeats.es.kz/

miércoles, 22 de julio de 2009

LA CALOR Y LAS NEURONAS

Todo correcto

Volvía de correr, por el Camino las Viñas, y el amigo Ángel Martínez (Mandajo), desde el púlpito de la máquina diabólica que conducía, se ofreció a llevarme, porque, me dijo: “ña queres estalentáu: correr con el sol que está caindo. Hala, que te subo en el tratol”. Me quedé caviloso. Pensaba que, en Aragón, solemos usar de cierto modo la palabra talento. Entendemos cuando se nos dice que alguien tiene talento para la pintura, las matemáticas o la poesía, pero más bien la usamos como buen juicio o discernimiento para resolver problemas, sean éstos cotidianos o inesperados. Hay, empero, más acepciones: Eduardo Lolumo dijo el lunes pasado que había sido un día canicular y que el siguiente también iba a hacer calor, esta vez con talento. O sea, no sólo expresa una facultad humana la palabra de la que estamos hablando: también el clima puede tener talento. Y en Ejea la usan más. Para entenderlo, mejor pongo un ejemplo: hay dos personas, una de ellas de Ejea, viéndome correr el Maratón de Madrid. La que no es de Ejea, dice: “¿Tú cómo ves que va Roberto? ¿rápido?” Y el de Ejea, seguro, contesta: “¡Ta! ¡Lentoooo!" Aún hay que decir, en fin, que, en Aragón, la acepción de talento como imaginaria moneda griega o romana está en desuso. Pero, si nos enteráramos de que alguien tiene un millón de arrobas de esas monedas, diríamos que tiene talento quien sabe administrar tanto talento.

Bien, como decía, Ángel iba arrellanado en su tractor mientras me increpaba de la manera que os he relatado. No quise subirme, yo pretendía seguir corriendo, así que le di las gracias y le ceñé con las manos para que se fuera... a la vez que vi lo que me pareció un barral, y yo tenía sed. Como ya se había marchado, para no pensar en mi hidratación, preferí pensar en que esa palabra es probable que no la conozcan muchos jóvenes. Así que trato ahora de definirla, con un toque que se asemeja al modo usado por José Luis Coll en sus diccionarios: barral, según la mayoría que sabe qué es, es una garrafa. Y es cierto, lo que pasa es que considero necesario puntualizar que no de plástico. El barral con el que mi madre me mandaba a comprar vino a la Señá Petra, la Viola, era de cristal, o vidrio, y estaba envuelto por una malla de plástico de muchos colorines, con el fin de poder transportarlo. Así pues, podríamos decir que un barral es un recipiente de vidrio o cristal rodeado de cualquier suerte de artilugio que sirva para su transporte y almacenaje, generalmente situado en el mostrador de un bar, que puede usarse para mezclar líquidos y tierra.

Así quedó escrito en mi esmo. Ya estaba cerca de Tauste, de casa, del agua... Y crucé lo que cruza el Camino las Viñas, aún en construcción: la nueva variante. Me fijé en que la labor que lleva a cabo una de las máquinas es, ni más ni menos, la de enronar. Y se me ocurrió, ya puestos, tratar de definir esa palabra, pensando en escribirla aquí, por si hay lectores que no la conozcan: cubrir de escombros, bien sea con Bacardí, Negus o cualquier otra marca.

Y al poco llegué a casa. Menos mal. Igual tengo que acudir con Miguel al mismo psicoanalista.

lunes, 13 de julio de 2009

LO QUE ES, ES... ¿PERO ES COMO LO VEMOS?

Igual ni son novios

Hace unas noches estábamos Mariajosé y yo en el Guacamayo cuando entró un grupo de varios miembros y miembras. Mientras hablaba con Tere Clemente, en un momento determinado precisé decirle algo a Jaime Carbonel, así que toqué el antebrazo izquierdo de aquélla para disculparme por interrumpir nuestra conversación, observando que llevaba un bolsico de mano dorado entre las suyas. Al rato, viendo a Santiago Francés ir y venir de su sitio a la barra con las comandas de los que allí solicitaban el condumio, se me ocurrió pensar en lo cómodo que le resultaba a Fernando servir, si los clientes han de portar sus consumiciones de la barra hasta su sitio. En ésas estaba cuando observé que abría el mencionado bolsico y extraía un paquete de Fortuna. ¿Qué podemos pensar acerca de la propiedad del mencionado recipiente dorado, sabiendo que Santiago y Tere son matrimonio? ¿Que es de ella? Sigamos: al rato, volvimos a encontrarnos a la misma cuadrilla en “Ranas’ House”, o sea, en “Lo Moi”. Cuando nos íbamos a sentar, en la mesa a la que nos dirigíamos estaba el bolsico tantas veces mencionado y, al reclamármelo Pilar Salas como suyo, le dije que había colegido yo que era de Tere. Pues no: Pilar, creo que cuando se fue en el “Guaca” a pixar, se lo dejó a aquélla para que se lo guardara. O sea, la interpretación de lo que parecía más lógico, esta vez había sido errónea. Y mira que tenía lógica la explicación de lo que era real. Pero a veces nos adelantamos, elucubramos... y nos equivocamos.

Hay otro ejemplo de esto que digo: en la Constitución Española se dice, en su artículo 32, lo siguiente:

Artículo 32.
1. El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica.
2. La Ley
regulará las formas de matrimonio, la edad y capacidad para contraerlo, los derechos y deberes de los cónyuges, las causas de separación y disolución y sus efectos.

Pues bien, me acuerdo del follón que se armó cuando hubo recursos y todo ante el Tribunal Constitucional por el asunto de las bodas entre hombres o entre mujeres. Yo no tengo mucha idea de cosas de leguleyos, pero, una vez leído el primer apartado de dicho artículo, entiendo que está bien claro que hombre y mujer tienen los mismos derechos, y que no sólo puedan contraer matrimonio el uno contra el otro. El segundo apartado tampoco dice nada en contra de lo que vengo diciendo yo. Interpretar de otro modo esta cosa, que forma parte de aquel todo que en 1978 decidió la mayoría de los españoles que iba a ser la Ley de leyes que iba a ordenar nuestro sistema de funcionar como Estado, es buscar tres pies a gato –no a Miguel, ojo-, pues es cosa simple, clara y concreta. Y, sin embargo, ha habido, y hay, quienes dan vueltas y vueltas, mareando la perdiz, a fin de tratar de quitar derechos a los homosexuales que, como españoles, tienen.

¿Y la interpretación de lo que pasa en Honduras? Ésa es una interpretación más complicada, casi se parece a la equivocada que yo hice de la propiedad del bolsico de Pilar. Pero sólo en lo conceptual, porque, en cuanto a la intencionalidad, no se parecen ni por asomo: la legitimidad de Manuel Zelaya está fuera de dudas, aunque sus maneras hayan dejado que desear. Así que la Comunidad Internacional -¿se sabe qué es esto, este eufemismo en el que se habla de comunidad a cosas que tan poco tienen en común como EE. UU. y Venezuela, por ejemplo?- ha de condenar al mílico Roberto Micheletti, por golpista... Bien, pero yo no tenía aviesas intenciones cuando me equivoqué en el Guaca, sin embargo, ¿qué porcentaje de limpieza tiene el trigo que es Zelaya? Leamos. Esto es parecido a lo de opinar a favor o en contra del cierre de Garoña, que ya comenté el otro día. Que el maniqueísmo es peligroso y, seguramente, equivocado por definición.

Esto de interpretar las cosas tiene su aquél y ha de hacernos cautos, porque, vamos a ver, cuando el otro día mi tío Antonio “Carabinero”, tío mío y de Emeesecé, refiriéndome los chandríos que decía sufrir en la Residencia de Ancianos donde lleva confinado desde enero, acabó diciéndome, tras detallármelos “... y eso, contino”, yo interpreté que lo que me contaba era algo que sucedía de manera incesante y también acertada –es decir, con taute, con tino-, ¿se puede decir que me equivoqué? Cuando mi tío Antonio “Valerico” –tío mío y de Emeesecé, como digo-, hombre zaurín y zereño toda la vida, pero que siempre ha parecido un chicheta por lo inocente y dócil, me hablaba de modo tan vehemente, ¿he de interpretar algo distinto de lo que he dicho?

Puede que sí, ya digo, todo es susceptible de que se le vea otra cara... o casi todo.

viernes, 3 de julio de 2009

LOS CONFLIZTOS Y EL KONFLIKTO



Te dan, aquí y allá, cursos acerca de las habilidades sociales. En muchos casos se concretan en explicar habilidades comunicativas para resolver conflictos. Te dan pautas a machamartillo para que seas capaz de discutir con alguien y no acabar a mamporros. Se convenza el otro, te convenzas tú o ninguno se apee del burro, lo importante es que se haga de manera civilizada, procurando no herirse recíprocamente. La asertividad, por ejemplo, es uno de los métodos usados: tú dirás al otro lo que quieras decirle, sin que el otro se sienta ofendido... y sin ofenderle, claro. En resumidas cuentas, todo esto es para hacer ver que el hombre es capaz de convivir y entenderse con los demás sin tener que usar la violencia. Así pues, si no se consigue en el plano individual, se dice que se ha fracasado en estas habilidades. Vamos, que no sabes, que no eres hábil para relacionarte. Que te des media vuelta y no vuelvas a discutir hasta que no hayas adquirido esas habilidades que te faltan, so torpe, pero no arrees hostias o escupas al de demás.

Muchos no estamos de acuerdo en que, como en EE. UU., cualquiera tenga armas. En El Salvador, según tengo entendido, es bastante normal pertenecer a alguna “Mara”, que es una pandilla que se enfrenta a las otras maras casi como único objeto de existencia, pues ésta se basa en la preponderancia, en destacarse, en afirmarse como ente, agrediendo a todos los demás para vencerles. Los sesudos dicen que quien necesita recurrir a la violencia para hacer valer sus opiniones o sus “loquesea”, no tiene aprendidas las habilidades necesarias para negociar o discutir. Estoy hablando, hasta ahora, de los individuos y de grupos, pero, ¿y si hablamos de los estados, que todos tienen ejército –menos Costa Rica y algún otro, creo- y que, si no consiguen convencer cuando negocian con otros iguales, en lugar de dejarlo, tratan de disuadir con las armas? ¿Es eso un fracaso, cuasi permanente, de las habilidades sociocomunicativas de los macrogrupos que son los Estados? ¿No pueden darse media vuelta, pensar y procurar aprender a negociar, adquirir las habilidades, en lugar de pegar el zapatazo de aquí estoy yo y te voy a convencer por la fuerza, a ver si ganas tú, o quién gana? Para eso no harían falta ni los güínchester ni los tanques (perdón, Moi: carros de combate).

Esto ya hace días que lo tenía yo cavilado, pero no es por eso por lo que me he puesto a escribir esta vez, esta vez es porque anoche oí –y vi en la tele- a Arnaldo Otegi decir unas cosas... vaya cosas.

¿Habéis observado la cara que pone, bueno, o que tiene, no sé, de mala leche?, ¿de amargado? ¿de pendenciero? ¿Tendrá hijos?

Bueno, que me voy. En Estrasburgo han dicho que la panda de torpes asesinos a los que él pone voz y cara (¿habéis observado la cara que tiene, repito?) no están por la convivencia, ni por acatar las leyes ni sus actos son legítimos, democráticos y esas cosas. Como no le cuaca esa sabia declaración, dijo que la izquierda abertzale de Euskal Herría ha sido proscrita por Europa, que ésta ha dado un paso atrás y hace un apartheid, siendo los negricos ellos, esos torpes que digo. Ése es un mensaje o comentario aparentemente esquizofrénico paranoide. Obsérvese que no digo que él lo sea, sino que lo es su comentario, y en apariencia, pues no cree lo que dice, no es sincero: es mucha pachuchada semejante pachuchada. Él no, en realidad, a mí me parece que un rasgo de su personalidad es la amargura. Bueno, y otros dos, como consecuencia del anterior: el rencor y el odio. Éstos son rasgos conscientes, la esquizofrenia paranoide no. Creo que él es consciente de su amargura, de su rencor y de su odio, él sabrá –seguro- de dónde le vienen, por qué es un amargado y por qué y a quién odia. Y se pone a decir tonterías y disparates, representando a los torpes sicarios. Por cierto, quizá le gustaría, con ese tono chulesco provocador, ser un héroe, un almogávar moderno, un gudari, como dicen. Sin embargo, para alimentar su frustración, sólo lo metieron en el trullo, donde, por cierto, sus coleguitas lo olvidaron pues de poco les valía. Vuelve a salir y, hala, otra vez a tratar de ser héroe. Pobre hombre. ¡Cuánto añoraré a Mario Onaindía! Creo que voy a releerme sus libros Guía para orientarse en el laberinto vasco y El precio de la libertad.

Y otra vez me he ido por las ramas, pues lo que en realidad quería decir es que, cuando casi acababa su perorata, aludió a los ciudadanos y ciudadanas de Euskal Herría. Me pareció un uso muy moderno del castellano, usó la moda, tan denostada por artificial, por horrible y por errónea, de decir los dos géneros. Y, ahora que lo pienso, no sé –nunca le he oído hablar en vasco- si en vasco también será moderno decir, si también se dirá, ciudadanos y ciudadanas, en lugar de un neutro que comprenda ambos conceptos... ni tampoco sé qué querrá decir este hombre cuando habla de ciudadanía. Él, el hombre que habla del “konflikto” vasco, el que lo resuelve con habilidad.

martes, 30 de junio de 2009

LA ATREVIDA IGNORANCIA O LOS ATREVIDOS IGNORANTES






Vemos en la foto dos jirafas. Una de ellas es hija de la otra, sin embargo, la otra no es la madre de la una. ¿Cómo puede ser eso?

Hay muchos, pero muchos, que se atreven con todo. Bien oídos tenemos últimamente los disparates que tanto, y tan bien, han comentado Pérez-Reverte, Marías y otros muchos que saben de esto: alumnos y alumnas, compañeros y compañeras, etc. En fin, artificios del discurso que lo hacen, además de larguísimo, farragoso, aburrido e indigesto. Como ellos lo han criticado, argumentando con sapiencia suficiente, y donosura y agilidad sobradamente entretenidas, por algo son miembros de la Real Academia de la Lengua (de la que Ana María Matute es miembra), yo no voy a repetir el asunto.

Hoy voy a otra cosa: he oído que alguien “ha sido detenido como presunto autor de un presunto delito de presuntos malos tratos”. ¡Qué manera de meter la pata! Y no creáis ni que es broma, ni que es lo único, que hace unos veinte días oí a una locutora decir, tras mucho decir, “... el presunto... individuo.” Y ahí remató la perorata. Es decir, entre presunto e individuo se quedó parada, se ve que no estaba muy segura de qué seguía, así que, quizá por olvido, tras la breve pausa, soltó lo de individuo. No creo que sea preciso que os jure que ambas citas son reales, pues todos los días oímos hablar de esa guisa. ¿Tan difícil es decir, en el primer caso, "ha sido detenido como presunto autor de un delito de malos tratos"? Aunque me reviente oír tantas veces el participio presunto, cabalmente sustituible por sospechoso, lo soportaría en esa frase. Y como la he escrito sería correcta, pues los malos tratos son delito del tirón, no presuntamente. Si después resulta que la persona se ha dado un zarrapotazo accidentalmente, pongamos por ejemplo, se informa de que el detenido no maltrató a nadie y santas pascuas. Les ha dado a algunos periodistas por usar terminología que no dominan, que es propia de ciertos argots, y se lucen (porque, anda, que si observamos cómo se las gastan cuando pretenden informar de cosas médicas o sanitarias, lo menos malo que dicen es vena aorta, cuando hasta mi hija pequeña sabe que la aorta ha sido arteria toda la vida... pero eso es otra historia). Y no me vale que digan que no son abogados o médicos: deben informarse antes de informar erróneamente. Y usar términos que comprendan ellos y comprendamos los demás.

Y aún se me ocurre algo más (¡hay que ver, qué ignorante!). Supongamos que alguien cometió un crimen el 9 de abril de 1988 y no se ha descubierto. Vamos, que ni se sabe que ese crimen ha existido. ¿Es culpable? Se muere y deja escrito que cometió ese crimen en esa fecha. ¿Es culpable, puesto que se ha demostrado que no es inocente? ¿Lo es aunque el delito haya prescrito? A mí me parece que eso que se dice que todiós es inocente mientras no se demuestre que es culpable, no es del todo correcto. El culpable no lo es mientras no se demuestre, ante la sociedad o ante la ley, que viene a ser parecido, pero la culpa de lo cometido la tiene desde que lo cometió, qué leches. Y, si ha cometido un delito sin enterarse, ¿es culpable? Jo, es que esto del adverbio mientras... Me parece que voy a invocar a Emeesecé, el insigne académico de la R.A.T.A. que vela por el buen uso del taustanés, para que me saque de este atolladero lingüístico en el que me he metido.


Porque equivocarnos, nos equivocamos todos: hasta los jirafos, como podéis ver.

lunes, 29 de junio de 2009

QUÉ BIEN Y QUÉ COSAS


Alameda de Hércules, refrescaíta

Anteayer, alrededor de las dos de la tarde, armado de toda la paciencia del mundo, oía con Mariajosé la radio, mientras tratábamos de escapar del monumental atasco que se había montado en Sevilla, por Resolana, Muñoz León y Ronda de Capuchinos. Fue el día en el que en todos los sitios se hablaba de Mickael Jackson, pero en ese momento, lo que me llamó la atención fue que una mujer pedía que se hicieran manifestaciones o concentraciones o algo así en toda España, por él. Qué cosas.

Pues sí, por cierto, he estado desde el domingo, día 21, en Sevilla. Me da la gana decir el sitio en el que estuve hospedado, por lo bien que estuve y lo bien que me trataron: Patio de la Cartuja. Está situado a la vera de la Alameda de Hércules, o sea, en tol cogollo. He disfrutado mucho allí, callejeando, charrando con el personal... son cálidos los sevillanos. Bueno, también quiero mencionar a la única persona a la que no quiero volver a ver, la estanquera del Estanco Alameda, allí mismo, en la Alameda de Hércules: no recuerdo –y son 52 tacos ya- haber tratado con alguien más soso y más saborío en mi vida. Nada que ver con las estanqueras de Tauste, la verdad. Pero es lo de menos, pues he sentido la calor de los sevillanos, el trato deferente, agradable, ameno. También he decidido estos días cambiar una letra de una sevillana. Ya digo, namás que una letra: “Sevilla tiene un color especial...” La verdad, de que el color fuera especial no me he dado cuenta, pero sí que tiene un calor especial. La calificación no le va por ser más húmedo, por ejemplo, en La Cartuja que en Nervión. No se la doy yo, al menos. Para mí, lo que tiene de especial es lo mucho. Mucha calor, la calor sevillana.

Como digo, callejear y observar al personal ha sido lo que más me ha gustado, lo que más me ha entretenido. También, al lado de la entrada de los Reales Alcázares, me fijé en un anuncio que dice por dónde se va al Postigo de Adb-el-Aziz. Está mal escrito por ambos lados y es un cartel oficial. Me extraña que nadie haya reparado en el error para, así, repararlo, alguien de Turismo o qué sé yo. En el propio Postigo no, ahí está bien, con la b entre la a y la d, o sea, Abd-el-Aziz. Qué curioso.

Varias veces me ha tocado pasar por la Catedral y ver a los mineros de Boliden allí concentrados, manifestando sus quejas. También el viernes me enteré de que, definitivamente, se habían encerrado dentro del templo, e iniciado una huelga de hambre. Qué cosas.

Había muchos negros por todos los sitios. Muchos pedían, pero ninguno daba la vara. Por cierto, también oí una noticia casi a la vez que la del óbito de Jackson: habían estado a punto de morir de hambre en Lepe unos cuantos negros. Sería porque tenían menos posibles que Mickael Jackson, claro. Y no hubo mucha noticia acerca de esto, ni, por supuesto, manifestaciones. Qué cosas.

El jueves, día 25, después de mucho pasear, nos apeteció sentarnos a descansar en Santa Cruz, en el Bar Las Teresas. Allí había una camarera genial, que hablaba muy bien castellano, inglés, alemán y japonés, más simpática que ella sola. Es un garito bien majo, bien montado, al lado de la calle Lope de Rueda. Ya repuestos, nos dirigíamos a pasear un poquillo por Triana y, cruzando el puente de San Telmo, me encuentro con Paco y Antonio. Vaya casualidad. Ambos son amigos de Málaga; bueno, Paco es sevillano, pero vive en Málaga. Pues nada, como no tenían prisa, les hicimos volverse, para tomar algo en calle Betis. Por cierto, le dije a Paco, que es del Betis, que igual vive en Málaga por eso, porque a lo mejor es un suplicio para un bético vivir en Sevilla, pues por todos lados va viendo esa palabra: Sevilla. Me dijo que no. Y le comenté que pocos equipos tendrán en sus filas a dos jugadores que han bajado a segunda dos años consecutivos (Sergio García y Oliveira). Me dijo mamón, pero de buenas. Pues bien, hace unos días hubo, en contra de Lopera, algaradas y manifestaciones de la gente del Betis. Qué cosas.

También, dándole sin parar a la lengua, al ver, tanto en la Calle Betis –ya al lado del puente de Triana-, como en la Alameda de Hércules, como en muchísimos otros sitios, pues parece estar de moda, garitos en los que dice “Latino” aludiendo a las características de los propietarios, al tipo de música, de ambiente y de bebidas que en su interior se encuentran, nos liamos a divagar: es muy usual dar ese sobrenombre a todo lo que tenga relación con el personal cuya procedencia sea América del Centro y del Sur. Hace muchos años, un amigo colombiano, Álvaro García Hurtado, me dejó un libro de Eduardo Galeano: “Las venas abiertas de Latinoamérica”. Me gustó, me pareció esclarecedor. Y correcto, el apelativo de Latinoamérica, era la primera vez que así lo veía y, ya digo, me convenció ese modo. Sin embargo, pasado el tiempo, creo más correcto, en muchos casos, decir iberoamericano. Para la lengua, por ejemplo: se habla, mayoritariamente, castellano –o español- y portugués. Si en Nueva York vemos algún neoyorquino hijo de aimarás, con cara de aimará, se tiende a decir que es un latino. Seguramente, además del inglés y el aimará, hable español. ¿Y si vemos un alto y rubio mocetón inmigrante, nacido en Transilvania? Es lógico decirle latino, también: su lengua, el rumano, es hija del latín. Si se llaman latinoamericanos por algo más que la lengua, por ejemplo, por las costumbres indígenas, entonces se me cae el chambao: no son latinas en absoluto. En fin, que allí estábamos, tras empapuzarnos de cervecicas, cruzando el Puente de Triana hacia el centro, discutiendo sin estar seguros de nada. Qué bien.

Antonio, que es un puñetero y se estaba cansando de no llegar a nada con la tertulia, se acordó del tema Garoña. Tampoco me parecía a mí un tema para llegar a conclusiones, pues hay manifestaciones en pro y manifestaciones en contra de que se cierre esa central nuclear. Los manifestantes, en su mayoría, supongo, encima son de izquierdas... los de ambas tendencias. Qué cosas.

Finalmente, el viernes, me asomé a comprar el periódico a la Alameda de Hércules y vi a Paco Aguilar la mar de elegante, tocado con un sombrerito, en un carrito sentado, hablando con la gente que pasaba por allí. No quise incomodarle, no le dije nada y me he enterado de algo que hace. Qué bien.





Y me parece que quería decir algo más, pero a estas alturas ya no me acuerdo. Sólo voy a rematar diciendo que cuántas y variadas manifestaciones... y no manifestaciones, en tan poco tiempo.

jueves, 11 de junio de 2009

DEL ESTRÉS, DE LO PALIATIVO Y DE LA MORAL



Mira que procuro yo ser calmado, tomarme las cosas con parsimonia. Seguramente hay ahí, en ese lado, quienes sabéis que no miento. Es verdad que no siempre, no en todas las situaciones, consigues la calma y el sosiego que, por otro lado, considero necesarios para poder ir viviendo. Para poder ser felices. Pero no está de más, yo al menos lo procuro siempre, si no anular del todo el estrés, bajarlo hasta que su nivel sea el preciso, el útil.

Pero ya digo, hay veces en las que reaccionas airadamente (incluso de manera iracunda) cuando te enteras de ciertas cosas.

Anteayer leí en el Diario Sur de Málaga una noticia, que ayer se comentó algo más. También ayer, en el Periódico de Aragón, se comentaba, poniendo énfasis en determinadas características, esa ley.

Y me vino a la cabeza, al “esmo”, algo que me sucedió hace un tiempo.

En un lugar, en el que trabajaba yo, me vino un amigo a consultar algo acerca de su trabajo, por prurito ético. Resulta que una mujer vivía en unas condiciones insalubres con sus dos hermanos. Sus cocientes intelectuales estaban bajo lo que entendemos por normalidad. Él, pues entre otras cosas ése era su cometido laboral, llevó a cabo un informe completo y, en fin, para abreviar, un juez dictaminó que debía practicarse a la mujer el bloqueo tubárico, lo que solemos llamar ligadura de trompas, por el evidente riesgo de embarazo que la situación entrañaba. Pues bien, el ginecólogo que hubiera debido hacerlo, se negó, aduciendo motivos éticos. Conocía bien yo al sujeto en cuestión de otro foro y su ética me parecía, antes de saber esto que os cuento, como mínimo, paradójica (sabía, por ejemplo, que también le provocaba “náuseas” éticas la IVE –la interrupción voluntaria del embarazo- cuando se realizaba por los cauces reglamentados por la Junta de Andalucía, pero no cuando le tocaba realizar abortos a clientas que pagaban en su consulta).

Sólo pude decir a mi amigo mis opiniones, pero no podíamos hacer nada para remediar lo que este individuo estaba cometiendo. Yo le dije que lo propio sería que no trabajara para una empresa a la que desobedecía. Que, de ser ciertos los motivos éticos, se fuera a otra en la que no tuviera que llevar a cabo actos que le producían tanto mal moral. Le mencioné una frase que me llamó la atención desde que la hube leído en un libro de Isaac Asimov, de los de la tetralogía de la Fundación –el primero-, la dice Sheldon en su primera aparición holográfica: “Nunca permitas que el sentido de la moral te impida hacer lo que está bien”. Si el médico del que hablamos hubiera tenido sentido de la bondad, cosa que, cursando la carrera, ya lo debiera de haber percibido, pues se inculcan conceptos globales con parsimonia y lógica, habría concluido, lo mismo que mi amigo y, posteriormente, el juez, que las trompas de Falopio de la mujer de la que os hablo podrían ser un desastre como sitios de trasiego y encuentro de óvulos y espermatozoides. En fin, que en aquellos días me costó mucho adquirir el sosiego, la calma y el bienestar que pretendo siempre.

Hoy os digo que me alegro mucho de las noticias que os he reseñado y, vuelvo a lo de antes, concretamente al acento que le ha puesto el Periódico.

Por cierto, me hago una pregunta, que enlaza, creo, con lo del Tontolaba’l Arzobispo y sus moralinas: Si una pareja supercreyente y superobediente de los preceptos eclesiales –católicos apostólicos romanos- sabe que son estériles, ¿seguirán follando, puesto que follar ya no va a significar procrear, sino disfrutar? Si lo hacen, ¿tendrán que confesarlo? ¿Se condenarán para siempre? Hay que ver, la de cosas que desconozco yo. Hala, Miguel, sácame de dudas.

Y hablando de objeciones, aquí os enlazo a otra que no tiene desperdicio, pero de la que no hablaré ahora pues noto mis niveles de activación pelín altos y, por tanto, próximos a los que no deseo por serme insanos –ya sabéis, el estrés-.

jueves, 21 de mayo de 2009

EL TONTOLABA'L ARZOBISPO


El primer día de los que he estado en Málaga empezó gracioso: habíamos quedado en que me iba a llamar Noeli Barceló desde Tauste, desde la radio, para hablar del blog del Club de Lectura Ramón J. Sender, que habíamos presentado unos días atrás. Poco antes de la hora convenida, un vecino empezó a darle al guarrito (en Málaga llaman así al taladro). Justo cuando me llamó, me avisó el móvil de que estaba su batería echando las últimas bocanadas, así que busqué dónde enchufarlo, sin desconectarme... cuando lo hube hecho, apareció mi primo Manolo cantando. Además, yo oía mal, pero a Maribel y a Pilar ni las oía, o sea, que no sabía lo que decían. Por tanto, me encontraba sin saber si lo que contestara iba a ser algo dicho ya por ellas, me encontraba aturdido, pues. Porque no sabía si repetiría algo y por todos los inconvenientes que se me iban presentando, uno de ellos, y no el mínimo, mi inexperiencia en tal situación radiofónica. En fin, mal que bien, dije casi todo. Sin embargo, creo que no se dijo que pretendemos que ese Club de Lectura sea una ventana al mundo, tanto desde el club, como hacia al club. Con el personal de Tauste podemos vernos con cierta facilidad y, por ende, hablar directamente. Pero queremos cambiar impresiones, oír opiniones, colaborar y “ser colaborados” por cualquiera que entienda lo que en el blog decimos. Y no lo dije cuando pude hacerlo. Lo digo, pues, ahora, porque puedo y porque quiero.

Pero voy a otra cosa, que me enredo.

Vi en el periódico Público una noticia en la que se hablaba de cosas que había dicho el arzobispo de Granada. Todas las muchas sandeces que dijo no las voy a comentar, quien quiera puede leerlas, ya que hago ese enlace. Me quiero ceñir a una cuestión, porque me tiene harto que aún se trate de sorber el cerebro hoy en día de la misma torpe o burda manera que se hacía antes por parte de la jerarquía eclesial.

Se nos ha dicho siempre que lo sexual ha de tener únicamente fines reproductivos. Es decir, la sexualidad humana sólo se basa en la cópula y sólo se ha de copular para tener progenie. Para dar fuerza al asunto, es decir, para argumentar, siempre nos han dicho que, si no pretendemos tener hijos, nos abstengamos de “sexuar”, porque, de hacerlo, seríamos como animales al dejarnos llevar por los instintos (véase la primera de las definiciones de la Real Academia de la Lengua). Creo que se ve en esa definición de modo palmario lo que es instinto, es decir, copular para conservar la especie, no lo contrario. También creo que es palmario, por ende, que nos distinguimos de casi cualquier animal en que podemos relacionarnos sexualmente en cualquier momento y sin motivos generativos, es decir, entre otras cosas, la sana sexualidad sana y bien entendida, no del modo mojigato, tenebroso o sucio que nos quieren dar a entender los próceres de la Iglesia Católica.

Me pregunto yo si no estarán esos señores, vetustos, incultos, manipuladores y torpes en muchos casos, incurriendo en un pecado enorme al mentir, al contradecir de tal manera la propia doctrina que predican, pues creo que contraviene lo que dicen que dictó su Dios porque hacer las cosas como dicen que se haga –sigo refiriéndome al sexo, que a las otras cosas ya se ha referido Wyoming en otro lugar con mucho acierto- va en contra de la naturaleza humana, ¿o para qué nos ha dotado, si no, de un sexo que no se basa en el celo, como en los demás bichos vivientes? ¿para jodernos y aguantarnos cuando tengamos deseos lúbricos, Él, que tan misericordioso y buena gente dicen que es?

Anda, que ya les vale. A ellos y a quienes les crean a pies juntillas. Que no me meto con la espiritualidad de cada cual, que me refiero a los manipuladores “conveníos”. Y en estos casos y tiempos parece que no les interesa hablar de las cosicas del que fuera su jefe de otro tiempo, el papa Borgia (ascendencia borjana, por cierto, tenía el buen señor) que vaya cómo se lo montó en tantas y diversas materias.

¡Qué tontolaba es el arzobispo de Granada! No sé si es papanatas o se lo hace. Chaquetero o mequetrefe. Cínico o directamente chulo, como ha demostrado en otras ocasiones. Con la Teología de la Liberación, en todo caso, no parece tener nada que ver.

LA CARAVANA DEL CERVANTES



Mi amigo Miguel vive en una caravana.

He estado desconectado porque he estado en Málaga disfrutándola y porque no podía conectarme. Durante diez días, desde el 10 hasta el 20 de mayo. Pocos días han sido.

Me quedé en la casa de mi primo Manolo, Manolo Segovia, le decimos todos, aunque su primer apellido sea Montilla. Qué majo y cariñoso... ¡¡¡y qué hipocondríaco, el jodido!!! La definición de la hipocondría es mi primo Manolo. Si las enfermedades tuvieran cupos, se distribuyeran por cupos, habría mucho malagueño sano gracias a él: las padece todas, de manera que muchos se salvarían. ¡Ay, Manolillo Segovia!

Mi tía Isabel, que me dio recuerdos para Conchita Beltrán y... jo, no recuerdo ahora más que a Concha, se pegó buen rato contándome sus andanzas con ella y con Carmen Longás y con Tolín, en fin, que su periplo taustano, a pesar de los años que hace dello, le ha dejado una huella indeleble. Siempre que lo rememora ante mí, le noto una cara de felicidad, una sonrisa y una paz, que me hacen pensar que no son su cotidianeidad, precisamente. Es verdad que tiene tarea con mi tío Manolo y con mi tía Mari.

El primer día descubrí el caos circulatorio en que se ha convertido esa ciudad que me encanta (soy muy taustano, pero también siento Málaga bien dentro). Mi padre siempre decía, cuando éramos pequeños e íbamos allá a veranear con mis abuelos, tíos y primos –mi familia malagueña es pechá de larga-, que los conductores malagueños no eran muy buenos, pero no se cabreaban nunca, eran calmos. Tiempo después la cosa cambió y se equipararon a los capullos que pitan por todo, como si fueran a arreglar algo de esa guisa. Incluso se encabronaban rápido: estaban perdiendo la tranquilidad, el saber estar del malagueño. Sin embargo ahora, ahora que la cosa es complicada de veras por culpa del metro y no sé cuántas obras –alguien me dijo que en un mes se han acometido 150 en plan estorbar, no de poner unas baldosicas en una cocina- el malagueño muestra su esencia: no hay un cabreo, te dejan pasar, aunque estén metidos en un atasco que sacaría de sus casillas a más de uno, no ves malas caras.

Aragón se exhibe en Calle Larios

Te vas y, por 6’5 €, te quitas el sabor del gasoil con un gazpachuelo, unas coquinas y un plato de pintarroja en adobo, con cervecita y un cafelito de Santa Cristina. Aunque podrías haber elegido otro menú, porque te ponen un mínimo de cinco primeros y otros tantos, o más, de segundos. A todo esto, el día está bien empezado si te has metido entre pecho y espalda una o dos tostadas de pan cateto con lomo en manteca colorá y un mitad doble. Bueno, dejo todo esto, que aún me voy a volver otros quince diícas.

El miércoles, pues Mariajosé no la conocía, nos fuimos a Ronda. No se puede decir mucho, aunque veas imágenes de Ronda, acerca de lo que aquella ciudad es y transmite: hay que ir, por tópico que suene, y dejarse llevar por el ritmo, dejar que te entre e imaginar a Rilke y envidiarle por poder retirarse allá, contemplar la ciudad, inspirarse, estar solo en ella y con ella. Luego nos fuimos por el Valle del Genal, comimos en Atajate, pasamos por Benadalid, Benalauría, Algatocín, Montejaque, paramos buen rato a recorrer Casares, que es donde nació Blas Infante, el “padre” de la patria andaluza –imagino que sería comparable a nuestro Joaquín Costa-, un pueblo precioso y de que cuyo alcalde era detenido ese día por cohecho nos enteramos justo cuando salíamos de allí, lo oímos en la radio. Después accedimos a la costa por Sabinillas (San Luis de Sabinillas, se llama, pero todos decimos Sabinillas, nada más). A partir de ahí, hacia Málaga, son más de 100 kms. Bueno, pues no dejas de ver edificaciones en toda esa distancia. Y piensas cuántas serán legales. Es que uno va ya tan escéptico por ahí. Así que no sabes dónde empieza Estepona (ves Costa Natura en medio de casas y hoteles –es un núcleo naturista que recuerdo perfectamente aislado y agradable-), ni en qué sitio estaba el cartel de San Pedro de Alcántara, pero estás dentro, ni los de Marbella, Mijas Costa, Fuengirola, Benalmádena, Torremolinos... bueno, el de Málaga sí, ése se ve bien: está el aeropuerto antes. Qué horror especulativo. Qué indecencia. Qué distinto de la descripción que hizo Gamel Woolsey en su libro “El otro reino de la muerte” de esa zona, desde Churriana a Málaga. Por cierto, estuvimos en el cementerio inglés y tiramos esa foto de las tumbas de ambos cónyuges.




Pero, sobre todo, de lo que he disfrutado ha sido de mis amigos. ¡Qué palabra! ¡Y qué fundamental es tenerlos! He podido ver cosas que, luego, al interpretarlas, pueden ser completamente distintas de como las veo. Me da igual, yo voy a contar mi punto de vista.

Como digo al principio, Miguel vive en una caravana, en ésa de la foto.

Mi amigo Txema vive en una casa bien maja. En un momento determinado, cuando nos despedíamos, le hablé de que hacía poco había oído –y visto- interpretar una versión “swing” de Blackbird, de Beatles. Se me llevó a un cuarto que tiene absolutamente insonorizado, con pianos y otros instrumentos musicales, mesas de mezclas, ordenadores y un sinfín de cosas, cogió una guitarra y la interpretó de maravilla. Los Silver Beats es un grupo que hace versiones de los Beatles, él toca el bajo. Lo hacen realmente bien. Lo pasan bien haciéndolo. Así –y de otras muchas maneras- se entretiene Txema. Bueno, cada uno tiene sus cadaunadas.
Mi amiga Gertrude sé que se ha roto una pata, pero no lo sé por ella, la bruja no me ha dicho nada y no he podido verla. A ver, ahora que sale aquí “publicada”, si me dice algo, si resuella por algún lado.

Mi amiga Paqui, que se pegó un buen rato tocándome los cojones, me encanta. Es la dulzura en todos los sentidos. Incluso en el físico. Incluso a pesar de algunas cosas. Me ha dicho, y creo que lo va a cumplir, que vendrá a Tauste no tardando mucho, quizás en la Feria de Málaga, que es a mitad de agosto.

Mi amiga Eva, que me dijo que las está pasando bien malas, me dijo que prefería que no nos viéramos, que por ahora no quería ver a nadie. Y el domingo, cuando entrábamos Mariajosé y yo al Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, ella salía... se echó a reír, me dio un besico y me dijo: “es que eres inevitable”. Yo quiero que salga de esa situación que tanto le jode. Me ofrecí, le dije que me tenía para lo que fuera. Espero que no sólo salga al CAC y espero que nos use a los amigos, que para algo estamos. Me encantó verla reír. Eva, la risa es demasiado. Y yo inevitable, que lo sepas. Que lo sabes.

Mi amigo Pepe lleva lo menos cuatro años en una encrucijada. A la intemperie. Hay en las encrucijadas, en muchas, vendedores de melones y de chumbos y de espárragos... pero todos están, aun a la intemperie, algo menos expuestos que Pepe: están bajo un chambao o bajo un sombrero de paja, al menos. Mi amigo Pepe está expuesto a todo el peso de la intemperie. Y en cada camino, quienes esperan que se decida, esperan a la intemperie también. En ese carrefour no puede quedarse eternamente. Ni pueden esperarle eternamente. Puede pasar que alguien se canse de esperar, o que todos los que esperan se cansen. Puede que se decida por algún camino, y alguien quedará tocado. Pero seguirá su rumbo sin él y sobrevivirá. Vivirá. Es dañosa la incertidumbre, la duda en la que está apalancado mi amigo. Lo es para él y lo es para los demás. Es insoportable. Y cuanto más permanezca indeciso, sin escuchar las voces que le dicen qué hacer, a su corazón, peor e insanamente permanecerá sin vivir. Lo cual es una tontada: cada momento no vivido es momento muerto. En fin, Pepe, al que quiero de verdad, está parado, indeciso.

Mi amigo Miguel, en cambio, ha decidido vivir en una caravana. Miguel ha tomado a lo largo de su vida decisiones muy drásticas y, no pocas, estrambóticas o extravagantes para más de uno y más de dos. Ha hecho cosas muy inesperadas y ha sorprendido a muchos que tenía cerca. Miguel no es un minmundi, es un tío coherente, que asume los errores que ha cometido, que ha rectificado cuando ha considerado preciso y que se ha lanzado hacia aquello en lo que creía. Nunca lo ha hecho de manera insensata, siempre ha pensado bien lo que hacía y sopesado los pros y contras de cada decisión, antes de decidir. Una vez que la cosa le parece buena, se lanza y a tirar palante, con sus consecuencias. De momento, las consecuencias, que comparte con Marijose, son algunos chirimoyos, limones, aguacates... come los tomates que cultiva, y las cebollas y los ajos. Aquello y aquellos son un remanso de equilibrio, o de TAO, como diría alguno. En fin, en medio de la Axarquía malagueña, un perchelero que reniega de la caótica Málaga, vive en una caravana. Ha tomado esa decisión, envidiable. Él ha decidido.

No sé si mandar a más de uno a la caravana de Miguel, a ver si les ayuda a tomar decisiones acertadas o, siquiera, a tomar decisiones. Quién sabe si con esa visita reflexionan y andan. Ya le preguntaré, a ver qué opina.

viernes, 8 de mayo de 2009

SAN MIGUEL


Ahí están ambos, San Miguel y San Isidro

Hoy es, en Tauste, San Miguel. Así, como suena. Es una tradición que nació como consecuencia de un voto que se hizo a ese santo por cosas de una plaga.


El personal presto a regodearse con Reina, Damas y Raíces Taustanas

Es un día que siempre me ha gustado, un día de almuerzos, de vermú. De vacas, por supuesto. A mí esta última parte, como no me gusta, me da igual. Pues bien, desde mi ventana, desde aquí, he visto pasar al personal, que baja en comitiva desde Santa María a San Miguel (San Antón, también se llama). Estarán en misa, que Raíces Taustanas va a hacer que sea una misa baturra, hasta que se acabe y, entonces, otra vez en procesión, a Santa María. A partir de entonces, se podrá romper el ayuno, lo que muchos hacen en cuadrilla, almorzando bien, pero bien, que es como decir que demasiado. Disfrutando, que de eso se trata.

En el San Miguel de hogaño, como se puede ver, hace un día precioso. Ni corre el cierzo, ni llueve. Ayer llovió a mares durante media hora, una “tronada” buena cayó. Esta noche también. Pero, qué curioso, el Santo al que todos los ochos de mayo se agradece que mandara agua, hoy se porta y hoy no llueve, de manera que se va a poder celebrar la misa a la intemperie.

Como hacía decir Billy Wilder a uno de sus personajes en Irma la Dulce, “pero eso es otra historia”. Sí, porque me apetece volver al tema del que habló Marisancho en las X Jornadas de Historia de Tauste. Si sigue así la cosa, es decir, si sigue sin hacerse nada por ese edificio, singular y “pobrecica” como ella –Marisancho- nombra a la iglesia, no sabría decir cuántos sanmigueles podrán celebrarse aún allí. Parece ser que alguien propuso ir, in illo tempore, con “tratol” y traílla y cargársela. A lo mejor está ahora mismo en misa, ahí abajo, con traje y corbata. No podría si hubiera hecho lo que pretendió.

Así se veía hoy a las ocho y veinte

En fin, que, como es un tema que ya ha salido, sacándolo ahora sólo trato de volver con la intención de meneallo, de que siga hablándose y hablen quienes deban y puedan, de que se pueda resolver y se pueda dar uso a ese recinto para que no se caiga por el descuido. Para que no tengamos que lamentarnos, para que no tengamos que decir nunca: “ay, si hubiéramos hecho...”.
Para que hagamos, en definitiva.

lunes, 27 de abril de 2009

23 DE ABRIL

Es fecha importante la del 23 de abril en Aragón, pues es el día del patrón, San Chorche, como lo llaman muchos de por aquí. Pero en Tauste está en medio de las fiestas, que van del 20 al 25. Este año, por imponderables que no vienen al caso, me fui ese día precisamente. No obstante, pasé muy bien el día La Vispra, el de La Virgen y el día de La Virgen Pequeña, es decir, el 20, el 21 y el 22. No me penó irme, pues habían sido unos días en los que estuve muy a gustico, muy bien, disfrutando y hablando muy tranquilico con unos y otros –tuve noticia de la existencia del blog Reina Rana y me ha gustado mucho-; viendo dos veces El Dance –pues, aunque no pude acudir a la Prueba del día 20, después de muchos años de no faltar, los juveniles lo hicieron entero por la tarde... menos La Platica, claro-; mostrando el Rosario de Cristal a mi partenaire, que, oye, el Rosario de Cristal de mi pueblo es algo digno de ver. Lo de oírlo ya es otra cosa, que yo preferiría verlo sin que se radiara por Radio Tejáu, que acaba molestando, pues cuesta hablar con quien tienes al lado, y por otras cosas que no voy a detallar ahora. Luego, tras el Rosario, en la Despedida de los Danzantes, también lo pasé muy bien: el Bolero Antiguo me lo sé –no se me pida que lo cante de no ser época idónea para lluvias-, pero nunca lo había visto bailar... y me encantó, me resultó emocionante y emotivo. Y elegante. Saludé a Carmen Ansó, que me deseó que pasara unas fiestas felices y también me agradó mucho eso. Total, que han sido unas fiestas maravillosas, como diría quien yo me sé. A mis vecinos, los de El Ayuno, no he podido visitarlos porque, cuando se iban a poner manos a la obra a darle a tope, me iba yo (y encima, el próximo año, si vuelvo a correr el Maratón de Madrid, volveré a tener que irme el mismo día, el 23, pero, bueno, ya lo conseguiré en cualquier otra ocasión). En fin, al estar la casa de José, el Esclavo Mayor, a 20 metros de la mía, he oído con frecuencia las dulzainas y la charanga, de manera que, merced al sonido festivo, estaba todo el día inmerso en el ambientillo, en el jolgorio; hay muchas ocasiones en las que, viviendo en un lugar tan tranquilo, no me entero de nada.
Bueno, que me voy del asunto por el entusiasmo de haber pasado unas fiestas tan deliciosas y aprovechadicas.

En Tauste, a la plaza en la que está el Ayuntamiento, ahora que tiene el nombre –el apellido, mejor dicho- de España, seguimos llamándola La Plaza, lo mismo que antes, que tenía otro apellido. La calle que va desde la esquina Berroy hasta aquélla, se llama, como no puede ser más lógico, Calle La Plaza. Otra calle, en la que estuvo en tiempos la Cámara Agraria, se llama, puesto que está en pendiente, Cuesta La Cámara. Como desde pequeño, por ser mi padre cartero y carbonero, conocía el callejero taustano, me llamó la atención eso de que tuvieran muchas calles nombres oficiales y nombres, digamos, populares o comunes. Y que muchos desconocieran los oficiales. Y recuerdo que siempre me daba rabia. En muchas ocasiones lo he hablado con mis próximos: no me gusta que las calles tengan nombres de gente. Porque siempre van a gustar y a disgustar. En cambio, el nombre de cosas o situaciones –por demás, sensatos y lógicos- siempre me ha apetecido. En muchos pueblos existe la Calle Mayor, la Plaza de la Iglesia, etc. Incluso me viene al esmo una anécdota: estábamos estudiando COU en Ejea y un lunes, un amigo de allí, Pepe Barrena (tiene nombre de teveo –o TBO, como prefiramos-, ahora que caigo), nos dijo a Toño Morata y a mí que había estado el domingo en nuestro pueblo y se había echado una cerveza en el bar Las Vegas. Toño no sabía cuál era. Yo, probablemente por el “vicio” adquirido ayudando a mi padre en sus tareas profesionales, sí que me había fijado en que el que todos llamábamos La Topera por regentarlo un señor cuyo apodo es El Topo, tenía ese nombre en un luminoso sobre la entrada, nombre oficial y, como se ve, poco conocido. En fin, creo que el personal tiende a nominar de manera lógica, como he dicho antes.

Foto en la que aparece mi tío Antonio "Carabinero" tomada seguramente muy poco después de la inauguración de la Escuela (de las recopiladas por Luis López Castillo)

Pues bien, la Escuela –así la nombrábamos, así o Escuelas Nuevas o Nacionales-, cuando yo asistí a ella, se llamaba Allué Salvador, que es el nombre que se le dio por ser los apellidos de un prócer que, al parecer, hizo mucho por que se construyera. Después se llamó Alfonso I por otro prócer, el que conquistó, para los cristianos, todos estos lares. Las escuelas se inauguraron, mira por dónde, el 23 de abril de 1932 (aunque se ocuparan el día 5, la inauguración oficial se produjo el 23). Ese día, en el que según cuentan, murieron en 1616 Shakespeare y Cervantes, se ha institucionalizado que sea El día del Libro (por eso, precisamente, porque murieron esos dos genios). Hablando, vuelvo a lo mismo, estas fiestas –dan las fiestas para mucho, como puede verse- acerca de estos asuntos, resulta que ha habido alguna vez la intención de poner ese nombre a las escuelas, pero no ha podido ser, vaya usted a saber por qué. Me quedé asombrado, tanto por la noticia de que a alguien se le hubiera ocurrido lo que para mí hubiera sido un acierto pleno, como de que no haya llegado a llevarse a cabo.

Ahora lo suelto aquí, a ver si hay quien está de acuerdo y podemos proponerlo en algún sitio: que las escuelas se llamen Escuelas (o Grupo Escolar o como sea) 23 de abril. Para un centro de enseñanza, no veo mejor nombre que ése, en el que se junta la fecha en la que se rinde homenaje al libro con el concepto de enseñar y aprender.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Doña Matilde


Me quedé a cuadros, sólo conseguí abrir la boca en silencio estuporoso, ayer por la tarde porque Josemari me dijo que a mediodía habían enterrado a Doña Matilde.
Se me ha muerto Doña Matilde. Joder, otra mutilación. El lunes hablaba de escribirle, de retomar nuestra comunicación epistolar, que hacía 3 años se había cortado. Pero el lunes debió morir. Cuántas cosas me han quedado por decirle y por oírle. Me siento rotico, paralizado. Muy pesado me siento.
Anoche releía las tres últimas cartas que me hubo enviado y me reía con sus ocurrencias y con su excelente y lúcida manera de expresarse. Pero luego me quedó la amargura de lo irreversible, de la imposibilidad de tener nada nuevo con ella. Con 91 años era de esperar, me decía Mariajosé. Ya lo sé, claro que lo sé, pero yo no me lo esperaba. Desde hace tres años, cuando me escribió la última carta, no sabía de ella, y entonces estaba muy bien, me hablaba de que había leído mi carta anterior en un taxi, mientras iba al dentista, con Carmen y Pepe, y de lo que había sentido mientras lo hacía.
¡Qué mujer! ¡Qué persona! Doña Matilde no fue la única, pero sí de las principales personas en mi vida, quizá la principal, en cuanto a enseñarme a vivir. Y también para ayudarme a vivir. Yo no sólo estudié en el Sancho Abarca, yo viví allí, con ellos, con ella.
Una vez dije en público, creo que en un programa de fiestas, que ellos eran mis otros padres, Doña Matilde y Don Cirilo, y entre ella y yo siempre quedó eso, le gustó que yo lo sintiera y escribiera y ya siempre quedó así. Y es verdad, tenían 7 hijos nacidos de ella, pero tenían muchos, muchos muchos más, todos los que tuvimos la suerte de recibir sus enseñanzas, sus presencias, sus cobijos. ¡Qué suerte, tener dos madres! Es un sufrimiento, un tormento, que se me haya muerto la que me quedaba, pero es envidiable haberlas tenido. ¿Dolor? Claro, ahora me duelen hasta las pupilas, que no debieran doler pues nada son... pero hasta ellas me duelen. Sin embargo, tengo no sólo lo que viví con ella, sino sus cartas también, sus tiernas, sabias, serenas, divertidas y maravillosas cartas. Y en ellas me contaba mucho y se me abría, íntima. Esas cartas, que sólo son mías y que ya he releído mucho, pero que aún volveré a releer muchas veces más, me mostraban mi Doña Matilde amiga.
Me dijo, una vez que andábamos del bracete por la Casa de Cultura, por lo que había sido su colegio, que estaba segura de haber aprendido ella más que nosotros.
¡Cuántas cosas fue para mí!: fue mi profesora, mi madre, mi amiga. Se ha muerto, se me ha muerto. Pero creo que, una vez supere la pena opresora de ahora, seguro que descubro que vive porque yo estoy vivo y ella es parte de mí.

martes, 17 de marzo de 2009

Los del pepé


He pasado el pasado finde en Madrid.
He hablado con unos cuantos que no votan a quienes ya hace tiempo que gobiernan por allí. Están contentos con que les vayan saliendo “trapos sucios” a esos que se dedican al desgobierno en Madrid, Valencia y otros lugares. Aún dará tiempo a que, al ser desenmascarados y, en algunos casos, procesados, el personal decida no votarles en las próximas elecciones, dicen esos amigos.
Yo no quería desilusionarles, así que me callaba, mirándoles como asintiendo, imagino que con una cara de bobo que conseguía disimular lo que pensaba.
Pero he estado dandaloso y he decidido no callar aquí. Si leen –mis amigos, digo-, puede que cambien o que me demuestren mi error, pero, mientras, ahí va mi idea: esa peña, de la que tanto se viene hablando últimamente, funciona así, por decirlo de manera suave, por definición. Es decir, no sólo no dimitirán los “gordos” que hacen los chandríos más gordos, sino que se enorgullecerán y serán aplaudidos, porque su caterva de acólitos los admiran y envidian. Son su ejemplo a seguir. Y, cuando vuelvan a presentarse a las elecciones, volverán a ser elegidos. Es así.
Una vez oí a Ramoneda responder a la cuestión de la diferencia entre la derecha francesa y la de aquí diciendo que la de Francia nació con la revolución y la de aquí tiene su origen en la asonada de Franco, así que es palmaria la diferencia de sus orígenes y, por tanto, su definición. No podemos ser tan ilusos de esperar que el PP tenga alguna aspiración democrática; no es democracia, sino avaricia, su afán vital. Si han de practicar desmanes como el latrocinio y demás abusos para ello, no cejarán, no, no desmayarán ni dejarán de usar la desfachatez para cometerlos.
Supongo que lo de la Asamblea de la Comunidad de Madrid, lo de la Comisión acerca del espionaje, no quedará ahí: habrá de resolver, de verdad, la Justicia... y confiemos en ella. ¿Si cruzo los dedos tendré más posibilidades de que funcione algo como debe, como creo que lo ha hecho con la gente (del PSOE) de Estepona y Alcaucín?



(Jorge, ya está, no me digas vago, que ya he escrito, espero poder mantener una cierta cadencia)

viernes, 27 de febrero de 2009

De la cadena perpetua


Estos últimos días se oye mucho hablar de la cadena perpetua. Se dice que sería bueno implantarla.

Soy lego en estos temas, pero pensar, pienso en todo. Como oigo tanto, me puse a hablar con una persona, bien cercana, que sabe de esto -se licenció en Derecho-. Tenía ganas de saber su opinión. Porque la mía difiere de lo que dice Javier Arenas, por ejemplo. Claro que, ahora que caigo, con este individuo es difícil que pueda coincidir yo en algo –ni siquiera me “tira” el Betis-. Comprendo que los padres de Marta, la chica de Sevilla muerta el otro día y que, quizás, hayan sido el inicio -o el repunte, qué sé yo- de esta polémica, digan que quieren que el asesino esté por siempre jamás en la cárcel. Que lo digan desde los púlpitos quienes han de pensarse bien antes lo que dicen, me parece muy feo. Demagógico, populista, en fin, que no, que tratar de manipular de esa manera al personal es deleznable. Y quería decirlo aquí, pero, por cómo soy, preferí hablar antes con alguien conocido y que conociera el mundo del derecho.

Esta persona me ha desconcertado, no porque no piense como yo, sino porque no me ha razonado la cosa. Ha dicho que sí, que la cadena perpetua, revisable, es una sentencia justa en determinados casos. Esos casos son aquéllos para los que no se prevé arrepentimiento... y no sé qué más tontadas me dijo. Sí, tontadas digo. Porque los más maravillosos y conspicuos meteorólogos no son capaces de prever con total certeza casi nada; ni nadie: prever no significa absoluta seguridad de ver antes, sólo es vaticinar, adivinar. En algunos casos, con mucha ciencia y, por tanto, rigor y seriedad en los cálculos a la hora de hacer la previsión, pero nada más.

Que una persona realice una acción que la sociedad tiene catalogada como mala, no significa que el comportamiento del grupo deba ser el mismo y le pague de igual modo. Creo que la única manera que tiene la sociedad de protegerse de los que no funcionan con las normas que tiene establecidas es tratar de que las aprenda, acate y practique. Para eso no sirve tenerles recluidos toda la vida, es cara su manutención, entre otras cosas porque es inútil.

Si, como creo, recluir, encerrar, apartar de la sociedad durante un tiempo a quien ha transgredido sus normas tiene como fin el que digo, o sea, por una parte, castigarle, y, por otra –que es lo mismo-, hacer que aprenda a convivir, reeducarle para procurar su reinserción, me parece contradictorio que nunca más pueda estar con los demás. Dicen los psicólogos, al menos los conductistas, que las llamadas recompensas –premios o castigos- tienen una utilidad. Pero la cadena perpetua, que se parece mucho a la pena de muerte, es una entelequia –entendido el palabro en su sentido filosófico, a saber, “cosa real que lleva en sí el principio de su acción y que tiende por sí misma a su fin propio”-. Incluso, repito, es más cara aquélla que ésta, por tanto, más inútil, si cabe, para el fin teóricamente propuesto. Teóricamente, ya digo.

No sé si soy muy lerdo y se me escapan cosas. O si soy un inocentón, un iluso, porque, en serio, me da por pensar que decir esas cosas en público quienes tienen ese derecho sin, aparentemente, haberlo pensado bien antes, tiene un solo sentido: apelar a las tripas del personal y no a la razón. Es envenenar. Así pues, si no se sostienen como tales esos supuestos razonamientos, quizá cacarear lo que entiendo son enormes, desproporcionados dislates, pudiera tener que ver con buscar votos para acceder o para permanecer, según el caso, en alguna poltrona. Si es así, los dichos prebostes para mí no tienen, sino que se arrogan ese derecho, no me representan ni considero que deba respetarles –que no hablo sólo de Arenas, que, por desgracia, hay muchos-. Torticero uso del ágora.

Distinto es, ojo, que la persona a la que acudí no supiera razonarme y no me dijera que según la magnitud, sobre todo mediática, del delito cometido -que no la previsión del arrepentimiento del delincuente-, es justificable la existencia de la cadena perpetua.

Es decir, cuestión punitiva na más, reeducativa ni por el forro. En el fondo, propagandística cosa. Y a mí me parece muy grave, pero mucho, mucho.

lunes, 16 de febrero de 2009

Marisancho en las X Jornadas de la Historia de Tauste


¡Qué rabia!: en todos estos días transcurridos desde la conferencia de Marisancho, conferencia o ponencia, vamos, no he podido escribir acerca della, y quería haberlo hecho el siguiente, o sea, el jueves pasado. En fin, líos que tiene uno.

Hoy me encuentro algo espeso, pero ya no quiero dejar de escribir una especie de crónica de su exposición.

Nada más entrar en la Casa de Cultura, la vi y me dijo que se iba a pixar. Cuando empezó se vio que no había pixáu todos los nervios. Sin embargo, se le notaban las tablas: llevaba con maestría y gracia la cuestión palante. Cuando alguien le dijo que usara el ratón del ordenador a fin de señalar las partes de las diapositivas de las que fuera hablando para que no se levantara más y pudiera oírse bien lo que decía –recientemente han robado cosas de sonido de la Casa de Cultura y el equipo del que se dispuso en las Jornadas era más bien escasico-, se arregló el asunto: las risas acabaron del todo con la solemnidad embarazosa –que ya había ido ella rompiendo- y estuvo a sus anchas.

Me gustó su exposición. Me enteré de muchas cosas. Tanto en lo que atañe a lo artístico y demás de la Iglesia de San Antón-San Miguel, como del devenir de las obras y la dejadez en que se encuentra ahora mismo el asunto. Comprometió sus sentimientos a la vez que explicó lo que hay allí. Su manera de expresar las emociones no fue lacrimógena, por así decir, sino de una lógica aplastante.

No pude quedarme después a hablar con ella... pero sé que no estuvo sola, qué va. Le dije, a eso me dio tiempo, bruja, bruja curuja. ¿que a qué venía? Lo explico: le salió bien, quedó claro todo, como ya he dicho antes. Y luego se lió la cosa con Víctor “municipaleando” a su estilo y los Danzantes y El Patiaz a la greña. Claro está, no digo que le hicieran favor esos asuntos de esa manera traídos allí, pues no creo que fuera el sitio para ello, pero, en fin, su reivindicación de que es absurdo y una penica que la iglesia esté como está, a mí me llegó. Y a más gente. Quedó la cosa, entre otras, algo así como que, jo, con el trabajo que allí hay metido y los trabajos que se han hecho, qué tontada dejar que se vayan al garete. Y gracias al lío, a la polvareda que se aireó, a lo mejor hay más personal que tome conciencia de lo que se puede hacer. ¿Es o no de brujas eso?

miércoles, 11 de febrero de 2009

X Jornadas sobre la Historia de Tauste



Ayer, martes, estuve en la ponencia de Jaime. Tenía ganas de escucharle, desde críos le tengo mucho aprecio y, sabiendo de sus inteligencia y bonhomía, me atraía mucho asistir. A ver qué decía.

No me defraudó. Pero no sólo eso: me encantó lo que dijo y cómo lo dijo, pues expresó cosas de manera que todos pudiéramos enterarnos. Mira, no conocía yo la faceta de docente del jodido. En fin, no me quedé para hacérselo saber, para felicitarlo y agradecerle su exposición, entre otras cosas porque, como suelo verlo con alguna frecuencia, se lo diré sin que nos interrumpan.

Y le diré más cosas, más, acerca de algunas hipótesis de escrituras cufí entre los adornos de la torre.

Y también que me gustó que manifestara su desagrado por no haber figurado nuestro pueblo –y eso que la torre fue declarara por la UNESCO como parte de su Patrimonio Mundial- en ninguna de las muchísimas imágenes que la Diputación Provincial de Zaragoza exhibió de los lugares de la provincia en su pabellón de la Expo.

Esta noche toca Marisancho. A ti seguramente pueda quedarme a decirte cuatro cosas allí mismo, en la Casa de Cultura, aparte de que me resulta más difícil verte.

lunes, 9 de febrero de 2009

Nuestras relaciones con el Vaticano.



He leído el artículo de Público acerca de la visita de Bertone y, para no variar, me vuelvo a mosquear con las relaciones que tiene el Estado español con el Vaticano. Si han de hablar como estadistas, unos y otros, mucho de lo que habla el señor ése, como siempre en estos casos, me parecen ingerencias en los asuntos de España por parte de un representante de otro estado.

Hablar de ideologías o, mejor, creencias, no me parece que sean conversaciones que hayan de mantener como altos representantes de diferentes estados, en lo que atañe a la esfera de lo público, que diferente me parece que hablen de las suyas cada uno de ellos en plan privado. Como si quieren contarse con quién se acuestan o qué dentífrico usan. Pero que, como cuestión de estado, el námber chu de un estado diga al representante de otro que reivindica y reclama cómo ha de gobernar y legislar éste... joder, con la Iglesia de las narices.

Los musulmanes no tienen un estado. Si vinieran los israelíes a negociar con Zapatero -o cualquiera de ellos- acerca de la aplicación de la Torá –por ejemplo, la obligatoriedad de la circuncisión-, ¿qué?

O, qué sé yo, que la Kirchner reivindique y reclame el mate o el tango.

En fin, que ya puestos, podrían hacerse los plenos del Ayuntamiento de Tauste en Santa María. Incluso podría celebrarse uno extraordinario, qué sé yo, de primavera, el día 21 de abril, con los danzantes... en el momento de la homilía, por ejemplo. Eso me parece una chorrada... pero tan chorras, tan incongruente como lo dicho en los primeros párrafos.