DIGNIDAD

viernes, 13 de noviembre de 2009

PRENSAMIENTOS


Leo desde ayer en diferentes medios las declaraciones del portavoz de los obispos, Juan Antonio Martínez Camino, acerca del proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Entre otras perlas, entresaco una que dice este individuo: "Los católicos que mantengan que es legítimo quitar la vida, incurrirán en herejía y, por tanto, la excomunión". Por desgracia, aún soy oficialmente católico, así que, como mantengo que es legítimo el aborto y, según, él, eso es quitar la vida, estoy incurriendo, públicamente además, en herejía. Así pues, reclamo mi “pena”: excomúlguenme de una vez ya, que no hay manera. No, no tengo posibilidades de elección. No tuve la ocasión de decidir cuando, recién nacido, me incluyeron en su club. Y ahora no veo cómo borrarme, ahora que puedo tomar decisiones. Fijaos en que hasta Jorge Fernández Díaz, numerario del Opus Dei, dijo al hilo de las declaraciones-disparate arriba referidas, entiendo que con un atisbo de ironía, que “Creía que la Inquisición había desaparecido hace varios siglos".

Pero, puesto que no merece la pena seguir por estos derroteros, hablaré de otras noticias del club católico que también tuve ocasión de conocer ayer. En The Washington Post se leía que la Archidiócesis Católica de Washington había decidido chantajear a las autoridades de la capital estadounidense para que dejen de apoyar una ley que permita los matrimonios de personas del mismo sexo. ¿Cómo?, fácil: la Iglesia amenaza con dejar de prestar los servicios sociales que hasta ahora viene realizando. Susan Gibbs, portavoz de la archidiócesis, dijo al periódico que "Si la ciudad necesita esto, nosotros no lo podemos hacer" (que no pueden seguir prestando los servicios, si se aprueba la ley). Peter Rosenstein, que es una autoridad de esa ciudad en lo que a servicios sociales concierne dijo: "El problema aquí es que están utilizando los fondos públicos para permitir que la gente discrimine a las parejas gays". En fin, esto es un resumen. Así se las gastan.

Y se pueden ver más cosas, dichas por el club, ésta por el jefe supremo: se pronuncia en contra del uso del condón precisamente en África, justo antes de llegar a Yaundé, donde tanto infectado hay por el HIV –el virus del SIDA-. Hecha en el avión, es su primera declaración explícita sobre el tema, que incluso ha dividido al clero que trabaja con las personas contagiadas. ¡Tela!

También me enteré ayer -¡qué denso fue el día!- de que, orientada a jóvenes de entre 14 y 17 años, el Consejo de la Juventud y la Consejería de Igualdad y Empleo de la Junta de Extremadura han impulsado una campaña de educación afectivo-sexual, programa que se llama El placer en tus manos. Explican los responsables que las charlas tratan “la sexualidad y, sobre todo, la afectividad de forma objetiva, sana, sencilla y cercana”. Dicen que los contenidos de la campaña tienen como objetivo desmontar “los falsos mitos que surgen en los corrillos de los jóvenes” y la educación en la sexualidad de “forma sana y coloquial”. Además, el curso abunda en temas relacionados con “la autoestima y el autoconocimiento del joven”, trabaja la “no violencia” y explica “cómo tener una pareja de forma sana”. Para la consejera de Igualdad y Empleo extremeña, Pilar Lucio, el objetivo de la campaña es “fomentar la igualdad a través de la mujer” y “hacer educación afectivo sexual para prevenir embarazos” no deseados entre los jóvenes. Pues bien, diarios como La Razón rebautizan el programa como “los talleres de masturbación” de la Junta (supongo, sólo supongo, pues no he tenido acceso a pronunciamiento alguno, que también estarán en la misma onda la Iglesia Católica –me refiero todo el rato a la institución, al club oficial - y el grupo o colectivo que hay quien ha dado en llamar, junto al PP y los medios del estilo del mencionado, “la caverna”). Se podría decir ahora el consabido “sin comentarios”, pero no, no lo voy a decir, voy a hacer comentarios porque me viene todo ello al pelo para llegar a donde quería.

Pretendí dar un curso en la Casa de Cultura al que puse el nombre de “Emociones y sexo”. Expliqué que la pretensión es la de acercarnos a la sexualidad sin cuerdas ni mordazas, en libertad, para, con el conocimiento y la educación, manejar nuestras emociones y poder vivir de manera plena, placentera, satisfactoria, relajada. Para, en fin, ser lo más sanos y felices que podamos. Iba dirigido a personas de cualquier edad y orientación sexual, a cualquier persona que sienta la sexualidad como un aspecto más del desarrollo humano y personal, no sólo a jóvenes –que también-, como los extremeños. Sin embargo, no se va a impartir, pues no se ha alcanzado el mínimo indispensable de inscripciones para ello: diez.

Irónicamente se puede decir que el motivo es que todo el mundo sabe todo del sexo y, por tanto, a qué asistir. Creo, sin embargo, que la realidad es que el tema sigue inspirando lo que llamamos “respeto”, que sigue siendo tabú. Habrá quien se manifieste respecto a la noticia extremeña en contra de La Razón y, sin embargo, no acude a este tipo de cursos. Es más, puede que haya quienes quisieran pero, por el precio, no pudieran. No proclamo que sea obligatorio asistir como única e imprescindible manera de vivir. Sólo digo que pienso que es una pena porque creo que nos hubiera enriquecido a todos, pues no tenía pensado darlo en formato de lecciones magistrales, con argumentos irrefutables e ideas y recomendaciones directivas. Pensaba hacerlo de manera que todo el que asistiera participara de verdad, aportando visiones, interpretaciones, dudas, etc. Quería procurar, como suele decirse tanto hoy, la “interactuación”. Bueno, en cualquier caso, me hago cargo.

No he hecho enlaces para que no os distraigáis, pero podéis leer cada cosa a la que me refiero tracamandeando en el google, que sé que lo sabéis hacer.

3 comentarios:

Susano dijo...

¡Salido mas que salido!, ¡sátiro!
¿A quien se le ocurre intentar corrompernos con clases de sejso?
Estooo... ¿Ande hay que apuntarse?

miguelgato dijo...

¡Huy! no se que a pasao que en vez de contestar con mi cuenta ha salido la de Susano. Perdona Susano que el que ha escrito lo anterior soy yo.

Rockberto dijo...

En la Casa de Cultura y, mejor, por la mañana. Si se llega al número (al 10), me ha dicho Pilar que se dará a partir de enero.

¡Halavelo, que aún se podrá!