DIGNIDAD

miércoles, 28 de agosto de 2024

¡AY, LA BIOSEGURIDAD!

 

 


            Tengo oído que se va a instalar un establecimiento cuyo cometido principal será dejar niquelados los vehículos que transportan gorrinos. Lo llaman Centro de limpieza y desinfección de vehículos (CLYD). Un lavatorio, diría Bartolo, mi amigo cubano. Y que la ubicación decidida es justo en la acera frente a la entrada principal de la Residencia de mayores de La Loma’l Cuco.

Hablo con frecuencia con El Niño, Ríos, Jaime, Mateo, con Bartolo algo menos… sin embargo, el otro día, el del que voy a hablar, sólo estábamos en La Rosaleda mi hijo, Mateo y muy pocos más. Había uno -cuyo nombre no mencionaré-, que es por quien escribo esto, que dijo que la actividad que se desarrolla en esas dependencias no es contaminante, no ensucia. Lo miré y por su semblante deduje que hablaba en serio. O convencido. El caso es que le parece bien que se instale, en ese lugar, el mencionado negocio. Es probable que sepa de qué habla. Yo reconozco humildemente mi ignorancia.

Algunos dicen que es un escándalo, y muchas otras cosas, por la contigüidad con la residencia. No creo, por lo que dijo mi interlocutor, que sea argumento suficiente para desestimar el proyecto. Tampoco me parece que sea sólido, para enfrentarse a quienes deciden, que la urbanización Las Rozas esté a unos cientos de metros.

También veo poco importante pensar en que se va a gastar mucha agua; que los productos que se usen, así como los residuos y desechos, tienen su aquel; que los tufos de 30 camiones diarios contaminan no poco; que hubiera sido más razonable distribuir, en lugar de concentrar, para que pueda ser asumido por las corrientes que se lleven los detritus, o los descomunales depósitos que habría que construir.

            Hay más motivos que el personal que está en contra esgrime, pero no son suficientes para que la autoridad desista.

Sin embargo, hay uno que hará que no se construya ese CLYD: ahora que el torneo de tenis masculino ha estrenado su internacionalidad, si ponemos el lavatorio, nos quedaremos sin Alcaraz (muy sensible a según que olores), Sinner y los demás. Eso no podría soportarlo Tauste.